Desde hace 20 años, Tispol (www.tispol.org) realiza operativos de seguridad vial simultáneos en más de 20 países de Europa. Se trata de una red de policías de tránsito que, con apoyo de los diferentes Estados nacionales, lleva adelante el control coordinado de las políticas de seguridad vial continentales. Tispol se concentra en los “three killers” (exceso de velocidad, alcohol y no uso de cinturón de seguridad). En 2016, por ejemplo, en el control de velocidad del 21 y 22 de abril participaron 22 países y 18 mil policías, se chequearon 2.500.000 vehículos y se detectaron 123000 violaciones a los límites permitidos (5% del total). Todos los resultados se comparten. Es un buen ejemplo para replicar en Argentina, país que por su sistema federal tiene 24 policías y en el que las normas de tránsito son de carácter local. Un trabajo conjunto, coordinado por Agencia Nacional de Seguridad Vial, podría sentar las bases de una nacionalización de la cuestión del control.