El crack inglés deberá además realizar trabajos comunitarios. La sentencia se dictó 16 días después de que el futbolista no pasara el test. Es un ejemplo de la importancia que se les da al control y la sanción en los países que se preocupan por la seguridad vial.

Wayne Rooney, máxima estrella del fútbol inglés, fue condenado a no conducir durante dos años después de declararse culpable de hacerlo con un nivel de alcohol en sangre casi tres veces por encima del límite. El ex capitán de la selección, de 31 años, también fue multado con dos semanas de salario por su club, Everton, suma que asciende a £ 300.000. Asimismo, deberá cumplir 120 horas de tareas comunitarias.

“Estoy seguro de que no necesitas que te diga que esto fue una ofensa seria”, le dijo el juez a Rooney. “Estabas conduciendo un vehículo de motor con casi tres veces el límite legal de alcohol y llevabas una pasajera, lo cual era un agravante, y ponías a otros usuarios de la carretera en riesgo”.

El abogado de Rooney, Michael Rainford, dijo al tribunal que “a través de mí, Wayne desea expresar su genuino remordimiento por lo que fue un terrible error y un terrible error de juicio”. También reveló que Rooney había escrito una carta a la corte en la que expresaba su remordimiento sobre el episodio. El hecho sucedió el viernes 1 de septiembre a las 2 AM. Cuando el oficial le preguntó al futbolista si había estado bebiendo, Rooney lo reconoció: se sometió al test de alcoholemia y luego fue arrestado.

En una declaración emitida después de la sentencia, Rooney dijo: “Después de la audiencia de la corte de hoy quiero públicamente disculparme por mi imperdonable falta. Estaba completamente equivocado. Ya he dicho disculpas a mi familia, mi manager y presidente y todos en Everton FC. Ahora quiero disculparme con todos los fans y con todos los demás que me han seguido y apoyado a lo largo de mi carrera. Por supuesto acepto la sentencia de la corte y espero que pueda hacer algunas reparaciones a través de mi servicio comunitario”.