La policía de todas las regiones de Bélgica realizó una amplia y coordinada operación de control de alcoholemia desde el viernes 12 de enero a las 6 p.m. hasta el lunes 15 de enero a las 6 a.m. en las principales rutas del país.

La movida, denominada “Fin de semana sin alcohol al volante”, involucró a la policía federal de carreteras, los 128 distritos policiales locales y al Instituto Belga de Seguridad Vial, la agencia líder de ese país. Se realizó una gran difusión previa en medios y redes y se convocó a la prensa para la cobertura nacional.

La policía federal informó que un total de 16.122 conductores fueron testeados. “Las estadísticas sobre accidentes muestran que los conductores todavía consumen demasiado alcohol antes de conducir”, destacaron los voceros. En 2016, no menos de 4.300 accidentes involucraron al menos a un conductor bajo la influencia del alcohol: “Esto significa que, en Bélgica, uno de cada ocho incidentes que causan lesiones personales se debe al alcohol”, agregó la policía.

Esta es la manera en que una Agencia Nacional debe coordinar con los gobiernos locales: haciéndolos parte de un todo y fijando los lineamientos del trabajo y las responsabilidades de cada actor.