Las autoridades policiales de la provincia de Buenos Aires informaron que en los que va del año se detectó un 77% más de conductores alcoholizados que en el mismo período del año pasado, en el marco de los controles realizados en el Operativo Sol en las rutas de la costa atlántica.

Este dato es coincidente con los divulgados por los medios de otras provincias, por ejemplo Río Negro (http://www.anbariloche.com.ar/noticias/2017/09/18/60618-alcoholemia-semana-a-semana-aumentan-los-casos-positivos), Salta (https://www.lagacetasalta.com.ar/nota/90469/actualidad/aumentan-muertes-siniestros-alcoholemia-al-volante.html), Tierra del Fuego (https://banderafueguina.com.ar/noticia/3475/aumentan-los-casos-de-alcoholemia-al-volante) y  Jujuy (http://www.jujuyalmomento.com/post/76137/se-incrementan-los-casos-de-alcohol-al-volante.html)

¿Qué indican estos números? Varias cosas: que cada vez hay menos conciencia respecto del riesgo que implica conducir después de tomar alcohol, que cada vez hay menos temor de ser detectado por un control después de beber, y por sobre todas las cosas que nuestro país tiene un enorme problema de salud pública al que no le presta la debida atención. Es lógico que, como publicamos hace unos días, el número de muertos haya crecido 25% en un año: una de las causas, sin dudas, es el abuso de sustancias que limitan la aptitud para conducir.