El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) inauguró esta semana un sistema de estacionamiento conocido en Europa como park and ride, que fomenta el uso del transporte público reservando plazas de estacionamiento en los accesos a la ciudad para los usuarios de trenes que, además, no pagan por utilizarlas. Es decir, todos aquellos que acrediten que han dejado su auto para utilizar el transporte público tendrán el estacionamiento gratis.

La idea, extendida en otros países, es sencilla: conseguir lugares para estacionar cerca de las estaciones para fomentar que los usuarios se desplacen en vehículo privado hasta allí y, tras dejarlo, utilicen el transporte público.

El AMB ha localizado 6.000 plazas de estacionamiento cercanas a estaciones y se propone utilizar 1.500 para fomentar el transporte público en colaboración con los municipios lindantes de Barcelona y el operador ferroviario.

¿Cómo funciona el ‘park and ride’?

El nuevo servicio, que llevaba tres semanas en marcha en fase de prueba piloto, funciona mediante una aplicación para teléfonos móviles. En primer paso es bajarse la aplicación y registrarse en el servicio. El segundo, estacionar y utilizar el transporte público. Después se debe acreditar que se ha utilizado el tren o el bus a través de unas máquinas validadoras que se han instalado en las estaciones. Por último, al retirar el coche se debe dar el viaje como finalizado a través de la aplicación y así liberar la plaza.

Al estar reservadas para el park and ride, el resto de conductores no pueden estacionar estos lugares. Si lo hacen, se exponen a una sanción y al acarreo. Su horario de funcionamiento es de lunes a viernes de 5.00 a 23.00 horas, coincidiendo con los horarios de los trenes.