El Dr. José Ignacio Castillo Manzano, reconocido especialista español en tránsito y seguridad vial, habló con mutandisonline. Será expositor en el congreso anual de la TISPOL, donde presentará su investigación “LA CONTRIBUCIÓN A LA SEGURIDAD VIAL DE LA SUPERVISIÓN DEL CUMPLIMIENTO DE LAS NORMAS DE CIRCULACIÓN”


El trabajo de Castillo Manzano, accesible en https://www.google.com.ar/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwi-j_C10Y_dAhVJipAKHXCHBdsQFjAAegQIChAC&url=https%3A%2F%2Fwww.fundacionmapfre.org%2Ffundacion%2Fes_es%2Fimages%2Fpresentacion-estudio-seguridad-vial_tcm1069-415145.pdf&usg=AOvVaw1LeHMYHEawaetWlyw-Qx5i, ofrece las siguientes conclusiones:

1.- En términos generales, la evidencia derivada de estudios recientes pone de manifiesto que una intensificación de la supervisión policial (mediante efectivos humanos o medios automáticos) contribuye a una reducción tanto de los accidentes de tráfico como del nivel y gravedad de las infracciones e incumplimientos de la normativa. Como consecuencia, y teniendo en cuenta que la literatura es unánime al apuntar que una gran parte de los accidentes de tráfico podría evitarse si se limitara el comportamiento infractor de los conductores, las actividades de vigilancia y control policial (en inglés Traffic Law Enforcement o supervisión del cumplimiento de las normas de circulación) tienen asignado un papel principal en las políticas de prevención de accidentes a escala internacional.

2.- Se puede afirmar que un incremento del 10% en el número de efectivos o de vehículos reduce el número de víctimas mortales en un 5,3% en tasa anual, de forma que la evidencia parece ser convincente en el sentido de que la supervisión del cumplimiento de las normas de circulación juega un papel decisivo en la reducción de las víctimas mortales, de forma directa y rápida. Especial mención merece el efecto logrado por los controles de velocidad por radar, que ante un incremento anual de un 10%, han reducido las víctimas mortales por accidente de tráfico en un porcentaje que varía entre el -4,4% y el -3,9% en tasa anual.

3.-  Hay que remarcar la idea de que la supervisión del cumplimiento de las normas
de circulación es una de las piezas del sistema de prevención de accidentes de tráfico, y como tal, debería estar coordinado con un eficiente conjunto de estrategias basadas en soluciones de ingeniería, programas educativos y acervo legislativo-punitivo suficientemente ágil e inmediato que garantice la plena efectividad de las acciones de supervisión y control policial.

Desde España,  Castillo Manzano dialogó con mutandisonline.

Nadie duda actualmente de la importancia del enforcement en la reducción de la siniestralidad vial y sus consecuencias. ¿Esta afirmación es válida erga omnes, o aún hay doctrina/especialistas/actores relacionados con el tránsito que descreen de la misma y enfatizan otras contramedidas, por caso ingeniería, despreciando a aquél?

-No es tan sencillo, realmente nadie duda de la necesidad del enforcement, como nadie duda de que la ingeniería tanto en los coches como en la carretera es tremendamente útil. La cuestión es que en cada país cada uno de estos factores se encuentra en niveles diferentes, y, por tanto, los rendimientos que se pueden obtener mejorando estos factores varían en cada país o región. Aunque, en relación al enforcement, una de nuestras conclusiones más destacable es que el factor humano es mucho más importante que cualquier sustituto del mismo.

Argentina es un  país federal, con 24 provincias y miles  de municipios. Según nuestra Constitución Nacional, la regulación del tránsito es una competencia local. Si bien hay una agencia líder que trata de homogeneizar normas, a la hora del control es cuando las enormes diferencias entre estados subnacionales y subprovinciales afloran. ¿Es posible un control exitoso en este contexto? ¿La experiencia del control coordinado que la Tispol realiza entre países miembros de la UE podría ser  un espejo?

-Precisamente ahora estamos intentando estudiar si es mejor un órgano centralizado de policía de tráfico o descentralizar en policías regionales. No es una cuestión sencilla ni baladí. Pero, en todo caso, y como mínimo, siempre hay que favorecer instrumentos de cooperación entre las distintas policías regionales.

En su experiencia, ¿el mayor efecto disuasivo se da agravando sanciones a través del Código Penal o aumentando la sensación de ser aprehendido en cualquier momento en un control vehicular? ¿Podría contarnos brevemente la evolución de España en este punto?

-El punto de inflexión es claramente el establecer la posibilidad de que un ciudadano normal, alejado de la vida criminal, pueda ir a la cárcel por imprudencias al volante. En ese caso, sí que se consigue un efecto disuasorio inmediato y permanente. Como en el caso de España fue el endurecimiento del código penal que se explica en:
https://www.dropbox.com/s/wpreoe7lru73dl9/Journal%20of%20Safety%20Research.pdf?dl=0
En el caso de la seguridad vial, se cumple la máxima de que ninguna batalla está perdida a priori, si lo que se busca es luchar contra un hábito social pernicioso. Se necesita una estrategia sofisticada ad hoc y posiblemente casos ejemplarizantes para que la población entienda que la lucha va en serio.foto-Ignacio-Castillo-1024x576