Un informe de la Defensoría del Pueblo sostiene que el 54% de las víctimas del tránsito tiene menos de 35 años. De esta forma se desprende un dato que preocupa: de los 103 casos fatales de 2017 (2018 aún no fue informado) , 48 corresponden a esta franja etaria.
Frente a esto, debemos preguntarnos: ¿alguien protege a los más chicos? O mejor aún: ¿ellos saben cómo protegerse? ¿Les enseñaron alguna vez que no pueden ir en moto sin casco, que no deben tomar alcohol antes de manejar o que si van en bici deben llevar ropa fluo que los haga visible de noche y usar casco? La respuesta es no, al menos formalmente no.Veamos qué dice la ley local.

El Código de Tránsito de CABA (ley 2148 del 2006) establece:
Capítulo 3.4
Educación vial
3.4.1 Objetivos.
a. Para el uso correcto de la vía pública, el Poder Ejecutivo arbitrará los medios ante los organismos pertinentes a fin de incluir la Educación Vial en los niveles de enseñanza preescolar, primaria, secundaria y superior y en las carreras de formación docente, poniendo especial atención en: normas básicas para el peatón, normas básicas para el conductor, prevención de incidentes viales, señalización o dispositivos para el control de tránsito, conocimientos generales de este Código, primeros auxilios y educación ambiental en relación con el tránsito de vehículos.
b. La Autoridad de Aplicación debe difundir medidas y formas de prevenir incidentes viales, a través de campañas permanentes y masivas de educación y prevención vial. Asimismo, debe afectar predios especialmente acondicionados para la enseñanza y práctica de la conducción.

El punto a) es clarísimo: la educación vial debe impartirse en JARDINES, ESCUELAS Y COLEGIOS, por los DOCENTES. No con cursos una vez en la vida por alguna ONG sino como parte de los planes de estudio, al igual que matemáticas o lengua. Hoy, a 13 años de la sanción del Código de Tránsito porteño, la seguridad vial no forma parte de la curricula y nadie capacita a los docentes. En una ciudad donde las víctimas del tránsito no paran de crecer,  se trata de una deuda que debe ser saldada urgentemente.