“No hay lugar, es imposible estacionar”. “Es la puerta de mi casa, ¿dónde querés que lo deje si no?. “No estaba estacionado, paré un segundo y me hicieron la multa”. “Llevo a los nenes a la escuela”… Estacionar en la ciudad de Buenos Aires y no ser multado parece ser, cada día más, una misión imposible: en esta nota te damos algunas pautas para que intentes dejar tu auto respetando la ley.

Lo primero que tenés que ver antes de estacionar es si en la calle o en la avenida en la que vas a hacerlo hay cartelería de prohibido o permitido: eso es lo primordial, los carteles son los que mandan y si les hacés caso no hay margen de error.

Sin perjuicio de eso, hay normas generales de estacionamiento que tenés que conocer y son las siguientes:

1.- Calles

En las calles, junto a la acera derecha, está siempre permitido estacionar a menos que haya un cartel que lo prohíba. En cambio, a la izquierda está prohibido las 24 hs. a menos que haya un cartel que lo autorice (azul, con la letra E blanca)

2.- Avenidas

En avenidas de mano única (por ejemplo Independencia) está prohibido estacionar a la izquierda los días hábiles de 7 a 21 hs, mientras que en avenidas de doble mano (por ejemplo Santa Fe) está prohibido de ambos lados, también los días hábiles de 7 a 21hs.

Prohibiciones particulares

Además de estas prohibiciones generales, hay prohibiciones particulares que se refieren a lugares en los que nunca, ningún día y a ningún horario, se puede estacionar. Entre las más habituales tenemos: sobre la senda peatonal, en paradas de colectivos, tapando rampas discapacitados, tapando una entrada de garaje, sobre las ciclovias, sobre la vereda, ocupando un lugar reservado para un vehículo de discapacitados y en las puertas de los bancos.

La forma de estacionar

De acuerdo con lo que establece el Código de Tránsito porteño, el estacionamiento debe efectuarse en la calle, paralelo al cordón. Esto rige tanto para los autos como para las motos, a menos que haya cartelería que indique hacerlo a 45 o 90 grados. Atención: los camiones, ómnibus, casas rodantes y otros vehículos pesados tienen prohibido estacionar en la vía pública, las 24 hs. Y otra: el estacionamiento en doble fila está siempre prohibido, y está bien que así sea porque no sólo genera congestión sino además peligro para quienes tienen que esquivar al auto detenido e incorporarse al flujo de tránsito.

Planteos habituales ante los Controladores de Faltas

Entre los descargos más escuchados entre quienes concurren a hacer su descargo por infracciones tenemos el “yo paré un minuto”. Quizás no se sepa, pero la detención momentánea tiene determinados requisitos que, de no cumplirse, muta en estacionamiento: tiempo máximo de 2 minutos, con el conductor adentro del auto y con las balizas encendidas. Otro planteo frecuente es que el estacionamiento  obedeció a una situación de emergencia: en este caso, el conductor deberá probar sus dichos, por ejemplo aportando una constancia oficial de atención en una guardia médica que coincida en cuanto a lugar, fecha y hora con la infracción. Igual es el caso del desperfecto mecánico: para solicitar el archivo al Controlador habrá que demostrar la situación, por caso con una constancia de servicio mecánico o de grúa aportada por la compañía de seguros. Cuando la denuncia es por estacionar tapando una entrada de garage, si quien dejó el auto es el dueño de la casa en cuestión podrá defenderse acreditando mediante título de propiedad, contrato de alquiler, factura de servicios, etc. que no perjudicó a un tercero ya que se trataba de su propio domicilio.En cuanto a las infracciones en la puerta de las escuelas, la doble fila no se admite. Para los demás casos, un certificado de escolaridad del chico es un elemento esencial para apoyar lo que uno pueda explicarle al Controlador, por caso que se detuvo para llevar o retirar al nene del establecimiento si la multa está labrada en los horarios respectivos. Razones como “todo el mundo lo deja ahí”, “no hay otro lugar”, “es la puerta de mi casa”, etc., pueden ser verosímiles pero no alcanzan para que el Controlador archive la infracción si el acta reúne los requisitos legales (fecha, día, hora y lugar del hecho; patente, marca y modelo del vehículo, y descripción de la infracción denunciada). Sobre este punto, controlar o no en los barrios, la cuestión pasa por la decisión política del GCBA de hacerlo o no.

El acarreo por estacionamiento indebido

Desde principios de los 90, en Buenos Aires opera un sistema de grúas que se lleva los autos mal estacionados. Funciona en varias zonas de la ciudad y los concesionarios del servicio, SEC y STO, son blanco de muchas críticas: una de las principales es que hace casi dos décadas que funcionan con el contrato vencido (https://www.clarin.com/ciudades/ley-buscan-destrabar-licitacion-gruas_0_HkpwR94wm.html), algo que desde el GCBA apuntan a destrabar con una nueva licitación, actualmente trabada en la Justicia y que forma parte de un plan global de llevar el estacionamiento medido a casi todos los barrios porteños.

En cualquier caso, lo que hay que saber es que si a alguien le remolcan el auto, las empresas deben colocar un sticker junto al cordón en el que se informa la playa a la que hay que ir a buscarlo: una subterránea, ubicada en Av. 9 de Julio y Sarmiento, otra en Tacuarí 1277 (las dos del SEC) y la tercera en Eduardo Couture esquina Juan A. Bibiloni, atrás de Facultad de Derecho. El valor del acarreo es de $1400, más $250 por cada 12 horas de depósito.Una buena medida que implementó el GCBA recientemente es que cada vez que un auto es remolcado debe tomarse una foto en la que se distinga dónde estaba realmente estacionado.

Algo importante: no sirve de nada enojarse en la playa de acarreo ni pedir ahí la anulación del procedimiento y que te dejen llevarte el auto sin pagar, porque los empleados no están facultados para hacerlo. Hay que pagar, y luego con el comprobante de pago y la copia de la infracción hacer el descargo ante el Controlador de Faltas: si el funcionario entiende que el auto fue mal remolcado, otorgará la orden de devolución del monto del acarreo y archivará además la multa.

¿Existen los permisos de libre estacionamiento?

Las personas discapacitadas pueden acceder a una franquicia de libre estacionamiento, ya sea que conduzcan su vehículo o sean transportadas por otros. Este permiso no es absoluto, ya que cubre las prohibiciones generales pero no las particulares, y su uso debe ser honesto: si alguien lo está usando y no lleva a la persona discapacitada debe respetar las normas como cualquiera. Un detalle a tener en cuenta es que un vehículo identificado con el logo no podrá ser remolcado por la grúa.

También los médicos y obstetras que hagan atención domiciliaria pueden acceder al libre estacionamiento (deben adquirir la “tarjeta control” a través de la web del GCBA, dura 2 años), al igual que los religiosos que realicen servicios de asistencia espiritual o extremaunción: a ambos se les permite dejar el auto en lugares prohibido por un lapso de 60 minutos.

Los carteles que a veces vemos en el torpedo de los autos y que dicen “libre y tránsito y estacionamiento”, emitidos por organismos diversos, empresas, etc. carecen de valor. Lo mismo sucede con los talonarios de infracciones: no dan derecho a estacionar donde no está permitido.

Bicicletas y motos, con tarifa reducida

Estacionar una bici junto a un poste es una mala idea. Y que las motos estacionen en la calzada, paralelo al cordón, entre los autos, es algo que ordena la ley pero que la realidad no verifica. Lo que ciclistas y motociclistas deben saber es que las playas d estacionamiento están obligadas a recibirlos, con tarifas especiales: las bicis pagan el 10% de la tarifa de un auto, y las motos el 30%.