El Senado español aprobó la reforma del Código Penal que endurece las penas a los conductores imprudentes que causen accidentes con muertos o heridos y la nueva figura del delito del abandono del lugar del accidente, gracias a una campaña iniciada por Anna González en change.org, hace tres años, tras el fallecimiento de su marido y que ha conseguido el apoyo de más de 326.000 personas.

La reforma del Código Penal prevé que aquellos conductores que causen accidentes con muertos o heridos se enfrentarán hasta a nueve años de cárcel si ocasionan varios fallecidos o hasta cuatro años de prisión si abandonan el lugar del siniestro.

Además, la reforma redefine los supuestos de imprudencia grave e imprudencia menos grave al volante: en la primera de las figuras se incluye la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas o con exceso de velocidad y las penas podrían elevarse uno o dos grados más si el conductor causa la muerte o lesiona a dos o más personas, de manera que el máximo sería nueve años de cárcel si el número de fallecidos fuera “muy elevado”.

Para la segunda de las figuras que se redefine, la imprudencia menos grave, será el juez el que estipule si el accidente se produjo por una infracción grave de las normas de tráfico y en caso afirmativo, los conductores que causen lesiones que requieren tratamiento médico o quirúrgico serán castigados con una multa de tres a 12 meses y hasta 18 meses si causare homicidio.

Con la anterior regulación penal, el 90% de los accidentes quedaban impunes incluso se si se causaba la muerte al ser considerado supuesto de “imprudencia leve”, que fue despenalizada en 2015. Una vez sea aprobada la reforma, de facto los accidentes en los que se infrinja una norma de tráfico considerada como infracción grave y se provoquen lesionados o fallecidos, volverá existir sanción penal.

Esta reforma llega tras una campaña iniciada el 7 de enero de 2016, cuando Anna González exigió a través de la plataforma ‘Change.org’, que ninguna muerte quedase impune en la carretera. Su marido Óscar fue atropellado por un camión cuando circulaba en bicicleta por la banquina.

El conductor que mató a su marido no se detuvo, se marchó del lugar de los hechos, y por las piezas del vehículo que quedaron en la cuneta fue detenido y puesto a disposición judicial por la Guardia Civil. Óscar falleció en octubre de 2013.

En junio de 2016, la Audiencia Provincial de Madrid aceptó el recurso para que el conductor que atropelló a su marido pueda ser juzgado por la vía penal por homicidio por imprudencia. No así por el delito de la omisión de deber de socorro.