Para algunos, conducir durante la noche es una obligación. Transportistas de carga y de pasajeros, por ejemplo, no tienen opción. Para otros, en cambio, es un placer: eligen hacerlo cada vez que pueden. La ruta de noche es atractiva pero también riesgosa, con características y situaciones especiales que no se dan en el tránsito diurno. Para unos y otros, entonces, va este listado de recomendaciones a favor de un viaje seguro.

Antes de emprender el viaje

1.- Salir bien descansado

No se debe salir a la ruta en medio de la noche sin haber dormido previamente. Seguir de largo tras una jornada de trabajo sin un corte de algunas horas para dormir, ducharse y tomar un buen café es una pésima idea: el organismo intentará recuperar el sueño perdido y eso puede ser fatal.

2.- Revisar el funcionamiento de las luces

Hay que chequear que funcionen todas las luces: de posición, bajas y altas, de freno, giro, retroceso, antiniebla y balizas.A la noche, ver y ser visible para los demás es la mejor defensa.

3.- Limpiar los vidrios

El parabrisas, la luneta y los espejos laterales deben estar limpios, sin polvo ni restos de bichos muertos o gotas de lluvia. La suciedad, al ser iluminada por los otros vehículos, se transforma en un telón traslúcido que impide ver con claridad las señales y calcular la distancia respecto de los otros vehículos.

Durante el viaje

4.- Bajar la luz del instrumental

El tablero tiene un botón para graduar su luminosidad. Una luz tenue en el tablero hará que se vea mejor lo que hay afuera: mientras más oscuro esté el habitáculo, mejor.

5.- Ir por debajo del límite de velocidad

De noche, una ruta vacía puede invitar a apretar el acelerador. Nunca hay que caer en esta tentación. Los charcos o los baches no se ven hasta que están encima. Siempre puede haber algún vehículo sin luces traseras encendidas. Hay rutas muy usadas por camiones que tienen la banquina descalzada y surcos en las huellas. Además, muchos animales salen a cazar a la noche y cruzan la ruta, como zorros, comadrejas y zorrinos que, al  ver las luces del auto, se paralizan sobre la calzada. Un volantazo en esas circunstancias puede derivar en un vuelco.  Conducir despacio, siempre.

6.- No encandilar

Las luces altas deben usarse con criterio. Cuando un vehículo se aproxima hay que bajarlas ya que el encandilamiento puede generar siniestros viales. Una vieja costumbre nocturna es “hacerles luces” a los que vienen de frente para cerciorarse que nos hayan visto: si no responden, hay que bajar la velocidad y extremar la atención.

7.- Mucho cuidado al sobrepasar

Calcular la distancia a la que viene el auto de frente es clave. Y hay que tener cuidado con  la luz de giro que pueda encender quien nos precede, en especial los camiones. Si pone el guiño izquierdo, la costumbre dice “libre para pasar” pero la ley establece que esa señal significa “no pasar”. No es posible saber si el camionero está aplicando ley o la costumbre, por lo que el sobrepaso deberá efectuarse solamente si se ha comprobado que no viene nadie de frente.

8.- Llevar elementos para mantenerse activos

Agua, galletitas y chicles son una buena compañía. Café en vaso térmico, también. Mate no es aconsejable, porque cebarlo implica mucho riesgo por la distracción que conlleva su manipulación.

9.- Música rutera

Sise viaja solo, la música acompaña. Consejo: una lista de reproducción pegadiza, que genere euforia y remita a buenas experiencias y no una que adormezca.

10.- Ventilar el auto y hacer paradas

Cada tanto, bajar la ventanilla para renovar el aire del interior y detenerse en estaciones de servicio para lavarse la cara, estirar las piernas y tomar un café. Si se percibe que se cae en microsueños (pérdida momentánea de la conciencia), no hay que resistirse ni pensar que uno va a ganarle al cansancio: hay que salir de la ruta inmediatamente y dormir.