Los departamentos franceses podrán reestablecer el límite de velocidad de 90 km/h en las rutas de doble mano sin barreras de separación, tras la decisión del gobierno de Macron de dar marcha atrás con la máxima de 80 km/h que había impuesto para esas carreteras.

La vuelta en U obedece a las protestas de los chalecos amarillos y al vandalismo generalizado de los radares, y se da pese a que las estadísticas oficiales mostraron una caída en las muertes relacionadas con el nuevo límite de velocidad.

El instituto de investigación francés Cerema y el Observatorio Francés de Seguridad Vial han dicho que hubo 127 muertes menos en caminos rurales limitados a 80 km/h en comparación con el promedio de 2013-2017 en los mismos caminos en los meses de julio a diciembre de 2018. Según los datos recopilados por Cerema para el mismo estudio, el aumento en el tiempo de viaje después de la implementación de la medida fue de un segundo por km, en promedio.

La decisión de cambiar el rumbo de los límites de velocidad fue anunciada a principios de este mes por el primer ministro francés, Edouard Philippe, quien anteriormente había sido un firme defensor de los 80 km/h antes y después de su introducción. Al reducir los límites de velocidad a 80, Francia había seguido el ejemplo de los países con los mejores registros de seguridad en Europa. Suecia tiene un límite de 70 km/h para carreteras equivalentes. Noruega, Suiza, Dinamarca y los Países Bajos establecen el límite en 80 km/h.

De acuerdo con la última revisión de la investigación sobre la relación entre la velocidad y el riesgo de choque, la velocidad inadecuada es responsable del 20 al 30% de todos los accidentes fatales en las carreteras. Un informe publicado el año pasado por el Foro Internacional de Transporte de la OCDE analizó once casos de diez países que recientemente cambiaron los límites de velocidad o introdujeron el control automático de velocidad a gran escala, es decir, el uso de cámaras de tiempo sobre distancia. El análisis confirmó la relación muy fuerte entre la velocidad y el riesgo de choque y que una mayor velocidad se asocia con un aumento en la ocurrencia y severidad de los accidentes de tránsito.

Una encuesta realizada por la organización benéfica de seguridad vial del Reino Unido, Brake, publicada a principios de este mes, encontró que la mayoría de los conductores británicos consideraban que el límite actual actual de velocidad de 60 mph (97 km/h) en caminos rurales no separados en Gran Bretaña es “inseguro”. Cuatro de cada diez muertes en el Reino Unido ocurren en caminos rurales de una sola calzada.