Los monopatines eléctricos son un desafío para los responsables de la seguridad vial en Europa. Su uso se multiplicó en los últimos años a partir del desembarco de las plataformas digitales de alquiler y, con ello, se reprodujeron los accidentes, que incluyen varias muertes.

Estos vehículos, que pueden desarrollar en algunos casos velocidades superiores a los 50 km/h, tienen en vilo a los alemanes. En ese país, las autoridades declararon que buscan hacer cumplir leyes “claras” y “vinculantes” y aprobaron una regulación que establece que no pueden circular a más de 20 km/h. Además, no están permitidos en aceras ni en zonas peatonales, la edad mínima de uso es de 14 años, los vehículos deben tener frenos y luces y necesitarán un seguro especial (se creó una sticker obligatorio de seguro especial para los vehículos). Sin embargo, no es obligatorio llevar casco.

En el Reino Unido e Irlanda las leyes prohíben su uso en la vía pública (calles, avenidas y veredas): sólo pueden circular en calles privadas, con el permiso del propietario. Los que incumplan esta restricción enfrentan una multa de £300 y seis puntos de descuento en su licencia de conducir.

En Suecia, si el monopatín tiene una potencia máxima de 250 vatios, el vehículo sólo puede alcanzar una velocidad máxima de 20 km/h. Sin embargo, si tiene una potencia de motor más fuerte de 250 vatios, el vehículo no puede circular por la vía pública, sino sólo dentro de una zona exclusiva. Independientemente del tipo de scooter, las siguientes reglas se aplican a todos los vehículos: debe tener frenos y un timbre, si se conduce en la oscuridad, el vehículo debe estar equipado con luces delanteras y traseras y reflectores, y si el conductor es menor de 15 años de edad, se le exige que use casco.

En París, recientemente se introdujeron multas de 135 € por conducir scooters eléctricos en la vereda y se aplica una multa de 35 € a los usuarios que estacionan vehículos en ellas. En la capital francesa el límite de velocidad es de 20 km/h en la mayoría de las áreas y de 8 km/h en las zonas con mucho tráfico peatonal.

En Bélgica se reguló un límite de velocidad de 25 km/h para los scooters. Allí pueden ser conducidos por cualquier persona mayor de 18 años bajo las mismas leyes que las bicicletas.

En España, cada Ayuntamiento regula la cuestión de manera auónoma. Madrid exige que el usuario sea mayor de 15 años y restringe la circulación  de los scooters a ciclovías y a calles de zonas 30, en las que la velocidad máxima es de 30 km/h. No se permite el uso de auriculares y los monopatines de alquiler deben tener seguro y utilizarse con casco. En Barcelona, la edad mínima habilitada para usar  scooters es 16 años. Está prohibido usarlos en la acera y también estacionarlos en ellas: sólo se autorizan en ciclovías y en zonas 30.

En la capital de Dinamarca, Copenhague, se están considerando nuevas reglas para limitar el número de scooters que se pueden estacionar en áreas específicas de la ciudad.

¿Y qué pasa en Buenos Aires?

La ley prohíbe a los menores de 16 años utilizar los monopatines eléctricos y también la circulación en estos dispositivos por las veredas: los usuarios estarán autorizados a circular por las ciclovías y por las calles.