La mayor cantidad de autos en las rutas argentinas el fin de semana largo pasado generó, como suele suceder, la proliferación de infracciones de tránsito a la vista de todos. Hacer zigzag entre carriles, pegarse al auto de adelante, circular en exceso de velocidad o por la banquina fueron una postal habitual en la ida y el regreso de la playa y de las sierras.
Hay quienes dicen que estas violaciones son muy difíciles de controlar, porque no es posible poner un patrullero cada 100 metros. Esto no es así, ya que con decisión política, personal capacitado, un mapa de zonas de riesgo y tecnología bien empleada la situación es gestionable. Pero supongamos que no se cuenta con los recursos y que hay que arreglarse con lo puesto, ¿qué se puede hacer? Algo básico y sencillo sería transformar a los peajes en algo más que una cabina de cobro y resignificarlos como estaciones de prevención vial.
A diario la gente ve que por los peajes pasan, como por un colador, conductores que están en infracción, sin que la policía los detenga. Como las fuerzas de seguridad no suelen ser activos garantes de la seguridad vial y los empleados de los peajes obviamente no tienen esa función, los conductores pagan la tarifa y siguen de largo, por más que cometan algunas de las graves faltas que, a modo de ejemplo de las muchísimas que se registran, se enumeran a continuación:
1.- No usar cinturón de seguridad
Obligatorio adelante y atrás, jamás se indica su uso en una estación de peaje, excepto en operativos especiales de verano o Semana Santa. Por eso, es normal leer que “la persona salió despedida del vehículo” cuando los medios informan sobre un siniestro vial. Un caso resonante: el del Pepo, en el que dos acompañantes fallecieron por ser expulsados de la camioneta debido al no uso del cinturón. https://www.clarin.com/sociedad/cronica-viaje-termino-vuelco-tragico-pepo-testimonio-corista-iba_0_InlDBPLL2.html
2.- Llevar bebés en el asiento delantero
Los bebés y los nenes deben ir en el asiento trasero, en las sillitas especiales según su edad y tamaño y siempre con el cinturón abrochado. Que una mamá lleve a su hijo a upa es exponerlo a que en caso de choque impacte contra el parabrisas o salga despedido del auto. Esta infracción queda a la vista de todos en cualquier estación de peaje: no es aceptable que no se la haga cesar en el momento.

3.- Llevar personas en la caja de la camioneta
En marzo de este año murieron 16 personas en San Andrés de Giles cuando la camioneta, en cuya caja viajaba la mayoría de ellas, impactó con un camión. La ley es clara: las personas deben viajar en el habitáculo y con cinturón. Pese a eso, es habitual ver a obreros, pero también a chicos y chicas, viajar donde no deben.

4.- Tapar las chapas
Si alguien tapa su chapa es porque va a cometer infracciones. Es tan fácil darse cuenta de esto como difícil que a alguien lo detengan en un peaje por esta causa. Todos los días las redes se llevan de fotos de autos con la placa adulterada tomadas en la Panamericana, en el Acceso Oeste, en la AU a La Plata, en todos lados. Cómo es posible, si todos lo ven, que nadie haga algo para evitarlo, es una pregunta sin respuesta.

5.- No asegurar la carga
Colchones, bicicletas, muebles, inodoros, cajas, cualquier cosa se carga en camionetas de manera improvisada, algo que aunque parezca pintoresco es en realidad riesgoso. El exceso de carga puede hacer perder el control del vehículo al frenar, al doblar, en una pendiente, y por otro lado cualquier objeto que se desprenda pone en riesgo inminente a los otros conductores. Es imposible no ver este tipo de cosas en un peaje.

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